Vientos de agua (serie)

Vientos de agua

Empiezo rompiendo la regla. La reseña sobre una serie de ficción claramente no es algo que uno espera encontrar en este lugar. Considero que esta serie contempla la diversidad cultural y las migraciones por eso quiero hablar de ella. Porque de viajes se trata. El director es Juan José Campanella.

La historia de José que en los años 1930’s emigra desde Asturias a Buenos Aires y 70 años después, en 2001, su hijo Ernesto hace el camino de vuelta Buenos Aires-Madrid.

La historia de José empieza en Asturias en el año de la Revolución de Asturias, 1934 (la guerra civil comienza en 1936)José es el hijo mayor de una familia de mineros anarquistas, tiene unos 20 años y un hermano menor de cercana edad, Andrés, además de dos hermanos más que son niños. Siendo una familia muy pobre Andrés logra ahorrar para emigrar a Argentina, sin embargo fallece en un accidente en la mina. José decide dinamitar la mina para que “nadie más muera allí dentro” y tras esto, es perseguido por la Guardia Civil. José logra esconderse en su casa y decide tomar la identidad de Andrés y partir en su lugar.

Con ese nombre llega a Buenos Aires en plena oleada migratoria que se venía dando en Europa en esos años. Post crisis del 29’, el fascismo crecía junto al nazismo, los anarquistas en Asturias tenían mucha fuerza e intentaron la Revolución de Asturias, los judíos escapaban de Alemania.

Ahora Andrés comienza ese “exilio obligado” y allí nace el interés de esta serie. Un minero asturiano, analfabeto, tímido, laborioso, que llega a una Buenos Aires receptora de inmigrantes. Se instala en el barrio de La Boca, en una típica pensión, con su amigo que se hizo en el barco, el judío y húngaro Juliuzs y otros compañeros de viaje. En el patio de esa pensión, se mezclan niños de diferentes partes de Europa, idiomas y costumbres europeas que confluyen en Buenos Aires, y serán los progenitores de la cultura italiana y española que predomina hoy en día en esta ciudad. Hay una recreación muy intima del barrio de La Boca, o más bien del conventillo, donde se aprovecha para hacer confluir los idiomas gallego, asturiano, francés, italiano, alemán, rioplatense… El barrio de La Boca está en pleno caldo de cultivo de su identidad, de cómo lo conocemos hoy en día.

La historia de Andrés arranca ahí y se prolonga hasta los años 50’, más precisamente hasta la Revolución Cubana, donde nace Ernesto, hijo de Andrés. Más allá de las peripecias particulares del individuo, del personaje, propias a la ficción en sí, hay un muy buen trabajo de contextualización, de las coyunturas en las que vive el personaje, coyunturas político-social de todos esos años, que influyen en la vida de Andrés y de su familia. El anarquismo floreciente de los años 20’, por un lado, las relaciones que se daban entre los inmigrantes italianos, españoles e inmigrantes de diferentes corrientes políticas, etc.

Por otro lado, en el año 2001 Ernesto es un arquitecto y padre de familia de unos 40 años, que queda desempleado en la conocida crisis de ese año en Argentina. Sin perspectivas de conseguir trabajo, marcha a Madrid, como un “sudaca” más, y también enfrenta el choque cultural que experimentó su padre al llegar desde Asturias a Buenos Aires 70 años atrás.

En la vida de Ernesto pasa un año mientras que en la de Andrés son unos 20 años. Andrés esta presente en ese año de Ernesto, como un octogenario que compra un pasaje a Asturias para ver su tierra antes de morir. Sin embargo estalla la crisis de 2001, el corralito y Ernesto sin trabajo y sin plata decide con su familia emigrar a España. Pero al no poder sacar la plata del banco, no tiene para los 4 pasajes de toda la familia, y Andrés decide darle el suyo. De esta forma, Ernesto emprende el camino a la inversa que Andrés, 70 años después. Esa situación, viene a ser el reflejo moderno de lo que vivió Andrés con su hermano, el verdadero Andrés. Este ultimo viajaría, pero fallece y se termina yendo su hermano. Ahora esta persona que antes viajó en lugar de otro, deja que su hijo viaje en lugar de él.

La historia de Ernesto en Madrid nos habla de la inmigración en el mundo moderno, en muchos casos similar a la de su padre, en otros no. Ernesto es un “sudaca” blanco. Se integra a dos ámbitos podemos decir antagónicos: el de los inmigrantes ilegales y el del español acomodado que desprecia a estos inmigrantes pero se sirve de ellos en todo cuanto puede. En su larga y burocrática lucha por conseguir los papeles para estar en regla, cambia de trabajo varias veces. Desde una obra con mano de obra rumana ilegal hasta un estudio de arquitectos de buen pasar. En todo ese recorrido, surge en él un conflicto muy fuerte de identidad y empieza a interesarse por su historia y la de sus antepasados, justamente en España. Así como Ernesto sufre esa crisis de identidad, cualquier argentino o uruguayo puede sentirla al ir a España. Una sociedad con la que compartimos más cosas de lo que imaginamos. Sociedades aparentemente distintas que en realidad no lo son tanto.

Así las historias se van contando en paralelo, y podemos establecer una comparación de los valores, hábitos y objetivos de los seres humanos, en estas dos épocas y lugares.

Lo más rico son los contactos y choques culturales de la serie. El amigo judeo-húngaro del barco, el barrio de La Boca donde cohabitan personas de varios países. En Madrid, Ernesto se instala en un departamento también con personas de otro país. Todo inmigrante se junta con otros inmigrantes. Este es el interés que me obliga a hablar de la serie: migración, adaptación, aprehensión de valores y hábitos.

Aparecen también los oficios y la conciencia de clase. Andrés trabaja en el puerto, en una panadería, como carpintero. Ernesto en una obra, luego como arquitecto. Las concepciones de clase en esos dos lugares y momentos del siglo XX y XXI están presentes.

La espiral de idas y vueltas entre Sudamérica y España. Motivos políticos y económicos han obligado a la gente a ir y volver. Desde la conquista hasta el siglo XXI.

Una serie que además de emocionar y esas cosas, es un chispazo de historia que cuando lo analizamos se nos van abriendo muchas puertas. Una serie con la cual podemos entretenernos y además aprender sobre la génesis del Río de la Plata, sobre Europa y el mundo en general.

Acá el link en mi cuenta de Youtube del primer capitulo:

Y aquí una cuenta de Vimeo de alguien que tiene desde el segundo en adelante.

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